miércoles, 8 de noviembre de 2006

Sporting 8 - 0 Tirana sk. ¡Sigue la fiesta!


¡Menudo festín se han dado los suplentes! El Sporting machacó al Tirana sk en el primer partido después de conseguir la permanencia matemática. Ante los más de 4000 aficionados que acudieron al Santa Marina para presenciar el choque, Socas alineó ante los albaneses a los que no suelen jugar en Liga, y estos mostraron que quieren ser titulares. Con un 4-4-2 agresivo, los locales se echaron encima de la puerta albanesa.
El primer tanto llegó en el minuto 13, por obra de Iván Domínguez, que culminó una jugada magistral de Euloxio Ouzande por la banda izquierda. El de Ortigueira hizo la pared con Domínguez en la linea de medios del equipo contrario, se fue de su rival con un sombrero, llegó hasta la línea de fondo, la remontó, recortó a un central y sirvió al punto de penalti, donde Domínguez fusiló al portero. No habían pasado dos minutos desde el gol cuando el Sporting montó un contraataque, llevado al primer toque por Marín y Domínguez y que culminó Ouzande con una vaselina ante la salida del meta albanés. Un gol precioso que hizo sacar los pañuelos a una afición enfervorizada. Pero sólo era el principio; nueve minutos más tarde, el propio Ouzande hacía el tercero del Sporting y segundo de su cuenta, rematando a puerta vacía un servicio de Marín desde la izquierda. Y los locales no dejaron de apretar: Óscar Barato hacía el cuarto en el minuto 37, con una jugada personal hasta la línea de fondo y marcando sin ángulo entre el meta y el palo. Tres minutos más tarde, antes de llegar al descanso, Fernando Hoyos hacía el quinto de los locales, en un calco del gol de Barato. La ovación en la retirada al túnel de vestuarios fue de las que hacen época.
Y si alguien pensaba que los toresanos se relajarían en la segunda mitad, se equivocaba. Barato marcó el sexto, y segundo suyo, en el minuto 54; Marín volvió a encontrar la autopista de la banda izquierda, le pasó el balón al mediocentro y éste se metió en el área y batió al meta con un toque sutil. No tardaría en llegar el tercero de Euloxio Ouzande (sin duda, el mejor hombre del partido): se metió por su banda hasta la línea de fondo y desde allí, sin ángulo, soltó un zapatazo que se coló por la misma escuadra de la meta albanesa. Era el hattrick del canterano de origen gallego, que merecía tal premio por el magnífico partido realizado. Y para cerrar el partido, Víctor Jiménez puso su granito de arena; corrió el contraataque, recibió en el pico del área, recortó al defensa y soltó un zurdazo que se coló por la escuadra del palo largo. Uno de los mejores goles del día.La afición, más que satisfecha, volvió a ovacionar al equipo al final de encuentro. Ouzande, autor del hattrick, se quedó con el balón y saludó al público desde el centro del campo. Los albaneses vinieron, pero no estuvieron en el partido, puesto que Régis Bouille fue otro más de los espectadores que asistieron a la goleada.

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